¿Realmente necesitas un nuevo smartphone?

In Tech by Luiz CuéllarLeave a Comment

El año pasado cambié varias veces de teléfono. iPhone 5, Galaxy S4, Moto X, Moto X segunda generación y el LG G3 son los equipos que pasaron por mis manos. No pude evitarlo. No desperdicié la oportunidad de probar un nuevo teléfono cada que podía. Aunque decidí ya no hacerlo más. Este año he tenido sólo dos: los primeros meses utilicé el LG G3 que adquirí en diciembre del año pasado y un Huawei G7 (desde donde escribo esto, mientras estoy formado en la fila para el cajero del banco).

No tengo planes de adquirir otro, pues éste, a pesar de no ser un equipo de gama alta, cumple todas mis necesidades. En una reseña para Mundo Ejecutivo describí al G7 como un titán de la gama media. Y lo es. Hasta el momento no he encontrado algo que no pueda hacer con el equipo. Al contrario, el hecho de que no tenga una pantalla como la del G3 de LG hace que la batería (de 3000 mAh) le dure bastante tiempo. Salí de mi casa a las 8:30 de la mañana y regresé con el 41% de carga 12 horas después.

G7

Huawei G7

En fin, no necesito otro teléfono. ¿Cuándo lo necesitaré? Cuando haya algo que me obligue a hacerlo. Es decir, cuando mi teléfono no sea capaz de hacer una acción que yo requiera forzosamente. Siendo realista, las características de los equipos de gama alta de última generación son demasiado para el uso común. Por otro lado, los avances tecnológicos le permiten a los equipos medianos ser bastante competitivos.

Antes de publicar este artículo le pedí una opinión a @JLeonrp, webmaster y editor de esta página, y me respondió algo que me gustó mucho:

“Yo diría que es necesario cambiar de equipo cada que el que tienes resulta en más problemas que beneficios“.

Aún así, la industria nos obliga a pensar que debemos tener siempre el mejor modelo. Cuando uno compra un teléfono inteligente sabe que será “nuevo” por —al menos— seis meses, antes de que sea reemplazado por su siguiente generación: más delgada, más ligera y más potente.

Incluso, nos venden su valor estético. Pero, ¿realmente necesitamos un teléfono más bonito? Digo, puede hacer lo mismo que los demás, sólo que dejó de ser bonito. O eso nos hacen creer. Pues sus mejoras no son realmente necesarias. Es por eso que las tendencias estéticas cambian en los teléfonos rápidamente, para que exista una diferencia visible en la mente del consumidor.

Galaxys

De Izquierda a derecha, Samsung Galaxy S, SII, SIII y S4

Si no es la industria, es la sociedad. Los teléfonos son ahora un instrumento social importante. Existen smartphones para todos los bolsillos, aunque todos queremos el mejor (a 24 meses, por favor).

No es casualidad que los equipos más caros del mercado sean de las marcas que dominan los niveles socioeconómicos altos. Si hablamos de participación de mercado, en México, Apple supera a Samsung sólo en un segmento: AB. Donde la compañía de Cupertino alcanza un 36% de penetración en el mercado, mientras que la empresa surcoreana se queda con el 26 por ciento.

En fin, cada quien es libre de adquirir un smartphone cuando cada que le plazca, pues las necesidades y gustos de cada consumidor son diferentes. Para fines prácticos, cambia de teléfono cada que lo necesites. Para efectos sociales, cada que puedas. ¿Eres adicto? Compra los que quieras. Total, cada quien es libre de hacer con su dinero lo que quiera.  Eso sí, no es necesario tener un HTC One M9 para revisar Facebook, tuitear o mandar mensajes en WhatsApp; pero está bien padre, yo también quiero uno.