Que regrese el relleno de Dragon Ball, por favor Kamisama

In Series y Películas, Tech by Luiz CuéllarLeave a Comment

El mejor relleno en la historia del universo es cuando Pícoro (sí, lo vi en México y sí sé que se llama Piccolo) y Gokú  aprenden a conducir:

No lo parece, pero el relleno es una parte importante de la infancia de quienes crecimos viendo esta serie. En México, Dragon Ball Z se estrenó en 1997. Cuando las “maquinitas” eran de cincuenta centavos y las tardes eran para hacer tarea, jugar videojuegos o ver televisión. Ese año fue el primer Teletón y Cuauhtémoc Cárdenas se convirtió en jefe de gobierno del Distrito Federal, pero eso no le importaba a los miles de niños que vieron con asombro como Gokú —ese pequeño Superman japonés— dejó de ser un niño para convertirse en el padre más cool e irresponable que ha visto la televisión.

Cada noche, sentados frente al televisor, mi hermano y yo veíamos las aventuras que platicaríamos con nuestros compañeros al día siguiente. Y, como buen negocio, por supuesto, las tragedias de estos aventureros se alargarían muchísimo.

“¿Cuántos súper saiyajins se necesitan para cambiar una bombilla? Sólo uno, pero le tomará cinco capítulos”.

Dragon_Ball_Z

Dragon Ball Z tiene mucho relleno y escenas larguísimas, pero eso era parte de su esencia. La música, el doblaje, las peleas y esa sensación de que todo estaba perdido —pues Gokú tardará mucho en regresar, revivir, entrenar, etcétera— son parte de la experiencia. Esos elementos no pueden ir separados. Por eso a muchas personas no les gusta Kai.

Tiene días que vi la nueva película de la franquicia: La resurrección de Freezer, secuela directa de La batalla de los dioses. Me gustó mucho: Toriyama entregó un fan service bastante bien logrado, pues hizo caso a las críticas de la película pasada. Es decir, no abusó del humor y de las escenas infantiles. Sin embargo, mientras la veía pensaba en que algo le faltaba. No se sintió a lo que vi de niño. Hay carencia en tres elementos importantes: personajes, clímax y música. Y todo es parte de lo mismo.

La primera vez que nuestros héroes enfrentaron a Freezer, muchos personajes entraron en acción; para Majin Boo ni se diga. Sé que en una película de 93 minutos no podrían participar todos los que conocemos, pero en La resurrección de Freezer parece como si no les hubiera alcanzado para contratar a más actores. Para mi gusto, hay ausencias ilógicas. ¿Qué onda con Goten y Trunks?

Gohan Cell

La falta de tensión en el argumento es otra de las grandes carencias. En el pasado, Gokú y su séquito siempre pelearon con evidente desventaja. Y en esta película los personajes principales parecen recuperar el control de la batalla rápidamente. No parece que vayan a perder en ningún momento, incluso ganan rápido y fácil. No se acerca ni un poco a la épica forma en que Gohan derrotó a Cell: su brazo derecho fue lo único que salvó a la humanidad del villano creado en un laboratorio.

Por último, la música —ese elemento bien explotado para adornar las escenas alargadas en los viejos tiempos— pasa desapercibido en la nueva película. No está mal, pero —como buen nostálgico— la extrañé.

No quiero decir que el relleno sea bueno, pero sí creo que es parte del encanto que tenían ciertas series de la época, como Capitán Tsubasa. Había algo mágico en tener que esperar a que pasaran las cosas, o al menos así lo percibíamos. O —quizá— sólo me pase a mí, porque no se trata de la serie, sino de lo que pasaba en esa época, de lo que sentíamos y de lo que pensábamos. Los medios de comunicación no eran el monstruo informativo de hoy en día. Ahora se vive a otro ritmo, las cosas parecen ya no disfrutarse (un videojuego, por ejemplo, pasa de moda en semanas; cuando estábamos acostumbrados a hablar de ellos por años). Hay tanto que ver que es difícil pensar que una serie nos haga sentir lo que Dragon Ball en su tiempo, pues el regreso de estos personajes nunca traerá de vuelta nuestra infancia.

Ahora bien, La resurrección de Freezer es una buena película, tampoco la podemos comparar con los cientos de capítulos de la serie. Es divertida, tiene una gran pelea y, lo mejor de todo, es parte de una saga más grande que está realizando el mismo Toriyama. Por lo que habrá que esperar más para analizarlas en conjunto.