Un altar para Satoru Iwata

In Videojuegos by Luiz CuéllarLeave a Comment

Apaguemos todas las luces en el mundo, hagamos esta noche oscura, con toda esta impotencia ¿podrían hacer eso por mi?”, pidió Shigesato Itoi en Twitter para honrar la muerte de su amigo, Satoru Iwata.

arcoiris_nintendo

Sin embargo, como si las casualidades supieran que el mundo de los videojuegos despedía a una de las figuras más queridas de la industria, un arcoíris iluminó las oficinas de Nintendo (en Kioto, Japón) para recordarnos que nunca nos dejó: su legado —que va más allá de la compañía que dirigía— ha alcanzado las mentes de todos los consumidores y desarrolladores que disfrutan de este medio.

La lista de títulos donde Iwata figura en los créditos (como productor, productor ejecutivo, jefe de producción, diseñador, programador, en los agradecimientos y hasta como personaje) es bastante larga. Sin embargo, uno de sus trabajos más notables es el que realizó en EarthBound.

Fue en ese tiempo cuando Iwata conoció a Shigesato Itoi, escritor del juego y quien necesitaba ayuda, pues Mother 2 — como se le nombró en Japón— tenía dificultades durante el desarrollo. Aunque joven en 1993, Iwata era presidente y programador de HAL Laboratories; las dos cosas al mismo tiempo.

Si usamos lo que tienes y lo arreglamos, tardaremos dos años. Si somos capaces de empezar de nuevo, nos tomará medio año“, le dijo a Itoi después de analizar los problemas.

Después de un mes, fue capaz de hacer funcionar los elementos que tenían hasta entonces. En total, EarthBound estuvo cinco años en desarrollo, aunque los primeros cuatro no contó con la supervisión de quien se convertiría en el cuarto presidente de Nintendo (y el primero que no tenía relación con la familia Yamauchi).

 

earthboundIwata nunca pensó que el mítico Hiroshi Yamauchi —famoso por ser propietario de los Seattle Mariners— fuera a elegirlo para que lo sucediera en la presidencia. De hecho, cuando lo llamó a su oficina pensó que era para despedirlo. Todo lo contrario, debido a su conocimiento sobre el hardware y software de la compañía, en palabras del ejecutivo, fue elegido para que tomara el puesto el 31 de mayo del 2002.

Itoi bromeó alguna vez que, cuando estaba desarrollando EarthBound, Iwata no tenía nada de famoso. Sin embargo, el reloj caminaría y con él los éxitos del joven nacido en Sapporo se convertirían en referencia para toda una industria. En 2005, el fanático de la computación que mucho antes programaba juegos en sus calculadora, ya era un rockstar. Fue ese año cuando pronunciaría su famoso discurso:

“En mi tarjeta de presentación, soy presidente de una empresa. En mi mente, soy un programador de juegos. Pero en mi corazón, soy un jugador”.

Con estas palabras demostraba que era capaz de entender a los accionistas, desarrolladores y consumidores por igual. Ese año ya estaba en el mercado el Nintendo DS y se encontraba en desarrollo, bajo el nombre clave de Revolution, el Wii. Consolas clave para el éxito de la compañía, pues —entre las dos— alcanzaron ventas de 255.53 millones de dispositivos. Logros que no pudieron haberse consumado sin la comprensión y mediación de estos tres elementos: accionistas, desarrolladores y consumidores.

Nintendo Co. President Satoru Iwata raises up the video game maker's new portable game player "Nintendo DS" as he launches the handheld player in Tokyo Thursday, Oct. 7, 2004. Nintendo hopes the gadget, featuring double screen, touch screen, wireless and microphone, helps strengthen its global share of gaming market. The player will go on sale on Nov. 21 in the United States and Dec. 2 in Japan. (AP Photo/Katsumi Kasahara)

Nintendo Co. President Satoru Iwata raises up the video game maker’s new portable game player “Nintendo DS” as he launches the handheld player in Tokyo Thursday, Oct. 7, 2004. Nintendo hopes the gadget, featuring double screen, touch screen, wireless and microphone, helps strengthen its global share of gaming market. The player will go on sale on Nov. 21 in the United States and Dec. 2 in Japan. (AP Photo/Katsumi Kasahara)

Bajo la dirección de Iwata, Nintendo alcanzó logros financieros importantes: el Wii representó un fenómeno sin presidentes en la industria. Su filosofía enfocada en sus controles de movimiento le dieron a la casa Mario una ventaja competitiva importante. De hecho, eso la convertiría en la consola más vendida de la generación pasada; cosa que celebrarían los inversionistas.

Por otro lado, los consumidores disfrutarían de juegos como Zelda: Skyward Sword, Mario Kart Wii, Super Smash Bros Brawl, Okami, Little King’s Story, No More Heroe, Metroid Prime 3: Corruption y muchos otros grandes éxitos diseñados para todo tipo de jugadores. En esta consola, los desarrolladores —first, second y third party— venderían 906 millones de juegos.

El Nintendo 3DS, a pesar de su accidentado primer año, se convertiría en otro de sus grandes logros. Hasta marzo del 2015 se habían vendido 52 millones de consolas portátiles en el mundo.

Incluso, en los últimos años, con los Iwata Asks y los Nintendo Direct, reflejó esa filosofía de centrarse principalmente en los consumidores. Pues, a pesar de ser un desarrollador, sabía que los juegos son para quienes los disfrutarán. Y son para divertirse. Es por eso que siempre estuvo a favor de la creatividad de los desarrolladores.

“Our ambition is to satisfy people’s need to be happy, through our software”, dijo alguna vez. “People want to play because human beings want to be human beings —and we are the only species on Earth that loves to play”.

Satoru IwataQuién iba a imaginarse que dentro del ejecutivo (ingeniero y gamer) estaría desarrollándose un mal que lo alejaría de los escenarios por un tiempo. Debido a sus problemas de salud, Iwata no estuvo presente en la conferencia de Nintendo en el marco del E3 en el 2014. Lo mismo pasó en el 2015. Hasta que un 11 de julio, un crecimiento anormal en los conductos biliares, lo alejaría de las personas a las que le dedicó su vida.

 

Incluso, Itoi escribió una carta…

Cuando le digo adiós a un amigo, sin importar la circunstancias, prefiero decir nos vemos pronto. Nos encontraremos otra vez. Después de todo, somos amigos.

Así es, no hay nada de inusual en ello. Te veré después.

Te fuiste a un viaje muy lejos, a pesar de estar planeado para muchos años después. Te vestiste con tus mejores galas y dijiste Perdón por avisar con tan poco tiempo, aunque lo dijiste muy bajo.

Siempre te ponías al final, después de ayudar a todos los demás. Eras tan generoso como amigo que este viaje podría ser tu primer acto real de egoísmo.

Todavía no asimilo lo que pasó. Se siente como si aún podría recibir en cualquier momento un emotivo correo invitándome a almorzar, por supuesto, después de que asegurarás que este almuerzo no modificaría mi agenda y horario.

Puedes invitarme cuando lo desees. Yo también te invitaré. Por ahora, esperemos a encontrarnos muy pronto. Puedes llamarme cuando quieras y yo también te llamaré. Todavía tengo mucho que hablar contigo, y si se me ocurren unas ideas particularmente buenas, te las haré saber.

Nos vemos pronto.

No, supongo que nos estamos viendo ahora. Aquí y ahora.

Salvo que no era de despedida…

Han pasado días desde la muerte del ahora legendario presidente de Nintendo y no paran las muestras de aprecio. Y espero que nunca se detengan, pues quien prefiere recortar su salario en lugar de despedir a cientos de personas; quien elige realizar consolas accesibles, en lugar de “poderosas”, divertidas en vez de complejas; quien impulsa la creatividad del trabajo en búsqueda de una mejor experiencia es digno de esos honores…

Y es por eso que nadie te va a olvidar, Iwata-san, el mundo te recuerda con un altar que no está hecho de flores, pero que nace de la semilla que haz plantado. En las oficinas de Nintendo, donde la bandera permanece a media asta, te han llevado flores. Y toda la industria, en todos sus niveles, te rinde homenaje:

 

Estas muestras de respeto y admiración que circulan por todo el mundo (y en todos los medios) son, en realidad, un altar para Satoru Iwata.